Las obras de cantería (1664)

En 1664, el cura de Breña Baja contrata obra de cantería para:

  • Acabar la obra del cañón de la iglesia.
  • Mudar las portadas de cantería del templo viejo al lugar señalado en el nuevo.
  • Hacer el arco de la capilla mayor.

Fue obligación de los vecinos darle la piedra y demás materiales, así como poner dos peones a su servicio que le asistiesen continuamente desde la mañana hasta la noche.

La construcción del cañón y la sacristía (1672)

En 1672 se acabó de fabricar el cañón de la iglesia, sirviendo de capilla. La sacristía fue fabricada en el lado de la Epístola, con puerta correspondiente al altar mayor. Bajo ella se encontraba una lonja que servía para despejo de las cosas de la iglesia.

Sobre la puerta principal estaba el campanario, con dos campanas. Por entonces no existía baptisterio para la pila bautismal ni coro. La pila estaba colocada a un lado de la puerta principal, lugar señalado para hacer el baptisterio. Frente a ella, en el lado del Evangelio, en el espacio situado entre la puerta principal y la pared, unos bancos hacían de coro provisional en tanto no se fabricara el definitivo, que se había dispuesto hacer en alto sobre la puerta principal.

La capilla del Rosario (1711-1716)

Posteriormente, entre 1711 y 1716, la cofradía del Rosario levantó capilla propia, adosada del Evangelio de la capilla mayor.

El aluvión de 1957 y la nueva iglesia

Tras el aluvión de 1957 se declaró zona de peligro los terrenos aledaños a la vieja iglesia de San José, prohibiéndose la ampliación del templo. En 1973 se bendijo el nuevo complejo parroquial, a 200 metros de la anterior, donde actualmente se encuentran las imágenes de la antigua iglesia.

Ermita de Nuestra Señora del Socorro

Fundación de la ermita

La ermita de Nuestra Señora del Socorro fue fundada por Pedro Fernández Camellón en las primeras décadas del siglo XVII.

Pedro Fernández Camellón fue un rico hacendado en el término de La Breña, donde fue propietario de una hacienda de viña y trigo. Entre 1615 y 1621, y en virtud de la licencia eclesiástica que obtuvo del obispo que gobernó la diócesis en aquellos años, fabricó en la hacienda de viña y malvasía que poseía junto al barranco de Aguasencio, una ermita con el título de Nuestra Señora del Socorro, puesta bajo esta advocación por la promesa hecha durante un viaje en la que peligró su vida.