Vuelve el taller de Bordado

Tras dos años sin convocarse a cuenta de la pandemia del Covid 19, la asociación cultural “Maborga” pone en marcha las inscripciones para el Taller de “Bordado” en el Centro Social de la Mujer “Efigenia Pérez Concepción” en San Antonio. Colabora la Concejalía de Artesanía del Ayuntamiento de Breña Baja.

Imparte la monitora artesana Teresa González Expósito y comienza el 19 de abril, todos los martes de 16 a 19 hs, hasta el 28 de junio. Con un total de 30 hs, las inscripciones se pueden realizar al teléfono: 686 77 18 95 (Rosario). Plazas limitadas.

“El bordado es un arte que consiste en la ornamentación de una superficie flexible, generalmente una tela, por medio de hebras textiles. La isla de La Palma cuenta con una gran tradición procedente de la cultura portuguesa y que alcanzó su mayor desarrollo en el siglo XVIII.

A mediados del siglo XIX también logro un gran desarrollo a través de la “Casa de Los Cojines” (Casa Americana), entre otros enclaves. Supuso para muchas mujeres un complemento económico importante en aquellos años difíciles. Testigo de ello fueron la zona de Las Breñas/Mazo donde era habitual en todos los hogares contar con bordadoras para satisfacer la economía familiar.

La elaboración del borde arranca con la estampación del dibujo al añil sobre la tela («cisnado»). A continuación se procede al bordado a mano de la pieza sujeta a un cojín, entrando en juego la combinación de colores o de tipos de punto. Entre estos últimos destacan el realce, indefinido y Richielieu.
Una vez acabado el bordado de la tela, la pieza se lava, se recorta y se plancha. Algunas piezas llevan flecos de macramé. Las piezas elaboradas son principalmente cuadros, caminos de mesa, toallas, cojnes, sacos de pan, etc.”

Con este taller de Bordado la asociación Maborga (fundada en el año 2008) recupera su actividad, tras dos años parada, y cumplir con sus fines de fomentar las actividades artesanales y el conocimiento de la artesanía de nuestros pueblos.

Considerando que, con ello, se mantiene viva las tradiciones más arraigadas de nuestra localidad, además de proporcionarnos una formación permanente en la perfección de estas técnicas artesanales y de tener un espacio de encuentro, convivencia y sociabilidad, especialmente entre el colectivo de mujeres adultas y algunas jóvenes que se van incorporando a estas labores.